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Por: Actual Inmobiliaria / 16 de febrero 2017
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Nace un nuevo barrio en Ñuñoa

Lo que era considerado como la trastienda del Barrio Italia, surge hoy como una nueva propuesta inmobiliaria para quienes quieran vivir en un lugar privilegiado y tranquilo. Flanqueado por Irarrázaval al sur, Emilio Vaisse al oriente, Seminario al poniente y Santa Isabel al norte, este sector pronto estará en la retina de quienes saben elegir y tienen visión para descubrir un floreciente espacio urbano.

Y es, justamente, en esta zona, donde nacerá el nuevo proyecto de Actual-Chile, que constará de dos edificios con departamentos estudio de 1, 2 y 3 dormitorios + estar, cuya venta en blanco comenzará a fines de diciembre.

“Desde ya, es posible inscribirse en ventas@actual.cl, para que nuestras ejecutivas le envíen información y puedan aprovechar esta excelente oportunidad de ser los primeros en invertir en este maravilloso proyecto”, comenta José Velasco, gerente comercial de Actual-Chile.

El barrio comenzó siendo familiar, pero el tiempo y la movilidad social, hicieron que muchos residentes vendieran y se mudaran a otras comunas. Las antiguas casas que fueron sus hogares, hoy se han convertido en oficinas, tiendas y restaurantes, dándole un toque más bohemio a esta parte de la ciudad.

Vida de barrio
Muchos recuerdos inundan a los residentes del sector. Algunos nacieron y crecieron aquí. Otros llegaron en la plenitud de sus vidas y se mantendrán firmes en sus viviendas, hasta que las fuerzas los acompañen. Es el caso de doña María Poblete Sotomayor, quien lleva 20 años residiendo en su casa estilo inglés, en calle Mujica: “La vida en el barrio siempre fue bastante tranquila. Tuve vecinos que estuvieron muchos años, pero ahora se han ido cambiando de a poco. Yo no me pienso ir, porque es un sector más seguro que otros. Además, tiene muy buena locomoción, está cerca del Metro, en medio del centro y de Providencia”.

Construido, principalmente, en la década de los 50 y 60, este afable barrio residencial posee hermosas casas de grandes dimensiones y diversos estilos. En una esquina se levanta un pequeño castillo, al costado lo acompaña una casa de estilo clásico, más allá, una de madera con clara influencia inglesa… En fin, chalets de dos pisos aislados, con antejardín, calles arborizadas y detalles arquitectónicos que parecen salidos de un cuento de hadas, donde se empieza a abandonar el sistema de la fachada continua más presente en el Barrio Italia.

Los comerciantes comenzaron instalando pequeños negocios, como el almacén Lily, que hace 48 años atiende a los vecinos en la esquina de Seminario con Mujica. “Antes vivían casi puras familias y abríamos todos los días. Hoy trabajamos de lunes a viernes, porque nuestro público es principalmente de las oficinas del sector”, indica Julio Sanz, dueño del local.

En vitrinas
Los primeros en observar el potencial del barrio, como un lugar privilegiado para albergar diversas tiendas comerciales, fueron los dueños de Calzados Gino. La sala de ventas de Pollini lleva más de 20 años en el sector. “Nosotros nos hemos mantenido, porque hasta el año pasado estaba la fábrica frente al local. Vendemos productos de temporada con un 20% de descuento”, explica Efraín Parra, encargado de esta tradicional zapatería ubicada en Emilio Vaisse con Tucapel.

Según señala, este siempre había sido un distrito apacible y netamente residencial. Pero con la construcción de edificios y el desarrollo del Barrio Italia, tomó un giro. “El comercio en Irarrázaval también ha ido cambiando. Antes había muchas automotoras y locales pequeños, bazares, fuentes de soda y locales de barrio. Ahora están llegando otro tipo de negocios, como un outlet de ropa, restaurantes y locales especializados”, agrega Parra.

La boutique de aceite de oliva Alonso, fue estratégicamente ubicada en Emilio Vaisse 741. Se trata de un negocio poco tradicional, que cuenta con aceites mono varietales (Frantoio, Picual, Leccino, Arbequina, Arbossana, Koroneiki y Coratina), elaborados con cepas españolas, italianas o griegas. “Los compradores que vienen a la tienda pueden probar todas nuestras variedades. Les hacemos una cata de los aceites que tenemos y les enseñamos como descubrir y reconocer las diferentes características”, señala Rosa Orozco,
vendedora de la boutique.

La llegada de empresas y nuevos negocios al área, además de su cercanía al barrio Italia, ha motivado que surjan restaurantes de diferentes estilos. Algunos más de ocasión como los de la calle Mujica —entre Seminario y Emilio Vaisse— que imitan la antigua fuente de soda, y donde uno puede disfrutar un
económico menú de almuerzo. También hay otros más especializados, como La Mexicana, en la esquina de Malaquías Concha y Seminario, donde sus propietarios han adaptado al paladar chileno la famosa
comida charra.

“Estuvimos en el Barrio Italia desde 1999 y fuimos los primeros en llegar. Hace un año nos cambiamos a este sector y nos ha ido muy bien. Durante la semana tenemos gente de oficina en el día, pero el fin de semana es un restaurante más familiar, con afluencia en la noche y en la tarde”, explica Carolina Espinoza, encargada de local.

Entre sus especialidades, La Mexicana ofrece tacos, enchiladas, chilaquiles, totopos, ajíes rellenos y fajitas, su plato estrella. “Vienen en una plancha grande humeante con cebolla, camarones, filete y pollo, para armarlas uno mismo y compartir. Alcanzan bien para dos o tres personas. Pero lo que nos hace famosos, son nuestros Margaritas. Son los mejores de Santiago y la gente viene especialmente a tomarlos”, agrega Carolina.

Además de tiendas y restaurantes, en el barrio Tucapel hay instituciones de educación superior, colegios e importantes áreas verdes, como el Parque Bustamante. Se trata de un espacio urbano variado y de gran potencial, que promete despegar como foco de inversión inmobiliaria.

Por Claudia Jiménez | Fotografías: Marco Gatica